La forma más simple de revivir tu computadora
El SSD Lexar NQ100 de 256GB es la puerta de entrada al mundo de las unidades de estado sólido, pensado especialmente para darle una segunda vida a esas notebooks y PCs de escritorio que todavía funcionan con disco rígido mecánico. El cambio se siente desde el primer arranque: el sistema inicia en segundos, los programas cargan mucho más rápido y la sensación general de lentitud desaparece. Es, por lejos, el upgrade con mejor relación costo-beneficio que le podés hacer a un equipo con algunos años encima.
Velocidad SATA III y compatibilidad total
Con su interfaz SATA III de 6 Gb/s, el NQ100 alcanza hasta 550 MB/s de lectura y 445 MB/s de escritura secuencial — varias veces más rápido que un HDD tradicional. Su formato de 2.5 pulgadas con 7 mm de altura encaja en la gran mayoría de las bahías estándar, tanto de notebooks como de gabinetes de escritorio, lo que hace que la instalación sea directa y sin complicaciones.
Sin partes móviles: más silencio, menos calor, más resistencia
A diferencia de un disco mecánico, este SSD con tecnología 3D NAND no tiene piezas en movimiento: funciona en completo silencio, genera menos calor y tolera golpes de hasta 1500G y vibraciones que dejarían fuera de combate a cualquier disco rígido. Para una notebook que viaja todos los días en la mochila, esa robustez es tranquilidad pura para tus datos.
Confiabilidad respaldada
Lexar acompaña esta unidad con una resistencia de 84 TBW, un tiempo medio entre fallos de 1.500.000 horas y 36 meses de garantía. Como disco de arranque para el sistema operativo y los programas de todos los días, los 256GB rinden perfecto en equipos de oficina, estudio o uso hogareño, y podés conservar tu disco anterior como almacenamiento secundario para archivos pesados.

